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Verano, ¿quién no pasa los inviernos contando los días que faltan para que llegue? Planeando las vacaciones en la playa con los niños, imaginándose vuelta y vuelta bajo el sol o dándose un buen baño refrescante…durante todo el año nos la imaginamos como una época idílica, pero para muchos matrimonios supone un antes y un después en sus vidas, porque como ya hemos comentado en alguna ocasión, tras el verano y principalmente en el mes de agosto, se producen alrededor del 30% de los divorcios de todo el año en España.

Las vacaciones son una buena oportunidad para desconectar del trabajo y disfrutar con la pareja o familia del tiempo libre, aunque no siempre se cumplen las expectativas. Por lo general, si un matrimonio está en crisis, pasar tantas horas juntos, fuera de la rutina, puede acabar en una separación. De hecho, al final de verano es cuando muchas parejas deciden poner fin a su relación.

Según un nuevo estudio de la Asociación Americana de Sociólogos, tras una investigación basada en datos del estado de Washington, concluye que la mayor parte de las solicitudes de divorcio se presentan en marzo y en agosto. El tiempo de descanso saca a la luz problemas que arrastran las parejas durante el resto del año, ya que incrementa la carga emocional y el estrés. Pero… ¿por qué agosto? No sólo por el hecho de que sea el fin de las vacaciones y de reconocer que se equivocaban pensando que el verano solucionaría su crisis matrimonial, sino porque es un momento perfecto para los que tienen hijos de reorganizar y cambiar de casa o escuela antes de que empiece el nuevo curso.

 

divorciarse en agosto y septiembre

 

Otra de las causas de que agosto sea considerado el mes de los divorcios, es porque las parejas esperan a su regreso de las vacaciones para comenzar con los trámites de separación. Pueden haber tomado la decisión antes o durante el periodo vacacional, pero se tiene la percepción de que éste es sagrado y no se puede plantear un divorcio antes de las ansiadas vacaciones y tener que cancelarlo todo.

¿Cuáles son nuestras recomendaciones para divorciarse tras las vacaciones de verano? Lo primero y más importante, no hay que preocuparse, no eres el único/a al que le pasa y es mejor solucionar los problemas cuanto antes. Si has tomado la decisión antes o durante las vacaciones, aprovecha y reorganiza todo, piensa en los aspectos económicos, sociales, la situación de tus hijos y empieza a buscar un bufete de abogados especializado en divorcios, como SOS Divorcios. Una vez que tengas todo claro, si lo prefieres, puedes esperar a hablar con tu pareja a la vuelta de las vacaciones. Intenta dejar todo claro y no te olvides de que a veces hay que ceder, porque siempre es mejor un divorcio de mutuo acuerdo a un divorcio contencioso, resulta más barato, rápido y con menos quebrados de cabeza para toda la familia.