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Cada vez son más habituales los divorcios y las separaciones en España, siendo uno de los países europeos con una mayor tasa de divorcios, superando los 140.000 casos anuales. Hemos comentado en otros articulos qué ocurre y qué trámites son necesarios en el caso de que la pareja tenga hijos en común, pero, ¿qué pasa si también se tienen mascotas?

Si hablamos de mascotas, alrededor del 40% de hogares españoles tienen animales de compañía, ya sean gatos, perros o los menos comunes como conejos, pájaros, hámster… Esto quiere decir, que en una gran parte de los casos de divorcios que hemos comentado anteriormente, hay disputas sobre la tenencia de los animales de compañía en caso de divorcio.

Nueva Ley Hipotecaria y la de Enjuiciamiento Civil sobre el régimen jurídico de los animales.

El pasado mes de noviembre de 2017, se aprobó en el Congreso de los Diputados una ley que permite modificar el Código Civil para que los animales pasen de ser considerados “bienes muebles” a ser “seres vivos dotados de sensibilidad. Uno de los cambios más importantes es que los jueces decidirán la custodia compartida de los animales de compañía, según el bienestar del animal, pudiendo incluso hacer un reparto de los tiempos de disfrute si fuese necesario.

¿Qué más novedades trae esta ley? La principal es que, a partir de ahora, ante un divorcio, la mascota no se podrá repartir como si fuese un mueble o electrodoméstico más de la casa. Debe establecerse un régimen de guardia y custodia respecto a ellos, siendo más importante la “felicidad” del animal o el cónyuge que se encargaba de sus cuidados, a quién sea el propietario, al igual que pasa con los hijos, que no tienen un dueño.

¿Qué opciones existen para custodia de mascotas en un divorcio?

En el caso de que no haya un acuerdo amistoso, el animal podría ser propiedad de ambos cónyuges, es decir, una custodia compartida, quedando un régimen de visitas de la mascota y detallando cómo se cuidará de él a partir de la separación o divorcio. Otra de las opciones es que la persona que disponga más tiempo para el cuidado de la mascota se quede con ella en casa y que la ex pareja pueda ir a visitarla o llevársela durante las vacaciones.

También cabe la posibilidad de una custodia exclusiva. Se trata de que uno de los cónyuges se quede con la exclusividad del animal a cambio de recompensar económicamente a la otra parte.

En el caso de que la pareja tenga hijos menores, la situación más normal es que la mascota sea adjudicada al cónyuge sobre el/la que recaiga la custodia el menor, debido a los fuertes vínculos que surgen entre el menor y el animal.

Desde SOS Divorcios siempre recomendamos intentar negociar todo con tu pareja antes de ponerte en manos de buenos profesionales, ya que, de esta forma, se puede realizar un divorcio express, económico y rápido, que obtenga lo mejor para todas las partes.