Seleccionar página

Nuestro Código Civil establece tres regímenes económicos para regular las relaciones económicas y patrimoniales vigentes el matrimonio: el de gananciales, el de separación de bienes y el de participación, siendo éste último el menos habitual. El régimen económico del matrimonio será el que los cónyuges estipulen en capitulaciones matrimoniales, sin otras limitaciones que las establecidas en el Código Civil, rigiendo de manera subsidiaria en ausencia de pacto, el de sociedad de gananciales.

En el matrimonio contraído bajo el régimen ganancial se produce la coexistencia de tres patrimonios:

Los patrimonios privativos de ambos cónyuges, respecto de los cuales éstos conservan su autonomía, en cuanto su gestión y disposición -teniendo en cuenta en cualquier caso que, según nuestra legislación, los bienes de los cónyuges están sujetos al levantamiento de las cargas que se originan por la vida en común del matrimonio.

El patrimonio ganancial, que se irá nutriendo a lo largo de la vida del matrimonio, con las ganancias que obtengan los cónyuges con su trabajo o actividad, así como con las adquisiciones a título oneroso que se produzcan durante el matrimonio, cualquiera que sea la clase del bien adquirido.

En este sentido, señala el artículo 1.344 del Código Civil que mediante la sociedad de gananciales se hacen comunes para los cónyuges las ganancias o beneficios obtenidos indistintamente por cualquiera de ellos, que les serán atribuidos por mitad al disolverse aquella.

Este es el régimen de aplicación subsidiaria cuando los cónyuges no han pactado ningún tipo de régimen económico para su matrimonio, salvo en aquellas comunidades autónomas en las que en aplicación de su derecho foral el régimen económico matrimonial en ausencia de pacto es la separación de bienes, como Cataluña, Baleares o la Comunidad Valenciana. Comienza en el momento de la celebración del matrimonio o, posteriormente, al tiempo de pactarse en capitulaciones matrimoniales (artículo 1.345 Cc.) pudiendo modificarse en cualquier momento durante el matrimonio, sin que ello perjudique en ningún caso los derechos ya adquiridos por terceros. En este sentido, el Código Civil, partiendo de la presunción de ganancialidad de los bienes cuya titularidad privativa de uno de los cónyuges no se pueda acreditar (art. 1.361 CC), establece la naturaleza ganancial o privativa de determinados bienes en los artículos 1.346 y siguientes.

Por el contrario, en el matrimonio cuyo régimen económico matrimonial es el de separación de bienes, coexisten durante toda la vida del régimen los dos patrimonios de los cónyuges completamente separados. En el régimen de separación pertenecerán a cada cónyuge los bienes que tuviese en el momento inicial del mismo y, los que después adquiera por cualquier título, así como la administración, goce y libre disposición de tales bienes.

Se encuentra regulado en los arts. 1.435 y siguientes del Código Civil y para que rija en un concreto matrimonio, habrá de ser pactado por los cónyuges en capitulaciones matrimoniales, bien directamente o como consecuencia de haber excluido entre ellos la vigencia de la sociedad de gananciales.